Úlceras por presión en pies y tobillos: Avances en la prevención

Las úlceras por presión son un tipo de lesión causado por el roce prolongado o la presión mantenida en una zona del cuerpo. Este contacto termina por destruir la piel llegando a afectar incluso a nivel muscular y óseo, produciendo unas heridas o llagas que sufren principalmente las personas mayores y los enfermos que deben permanecer en cama o en silla de ruedas. Obligados como se ven a estar en una misma postura sobre una superficie dura, la constante presión que soportan determinadas áreas de su piel reduce el flujo sanguíneo hacia la zona, dando lugar a la muerte del tejido.

Uno de los principales problemas que presentan las úlceras por presión es la tardanza en su detección. Suelen aparecer en las zonas de prominencias óseas, principalmente en la región sacra, aunque también son muy frecuentes en los tobillos y en los pies (talón, dedos). Hasta que no aparecen síntomas visibles como ampollas o enrojecimiento de la piel no reciben los debidos cuidados, pero para entonces se ha perdido un tiempo precioso que podría haberse empleado en mejorar la atención al paciente y evitar consecuencias más graves. De ahí la trascendencia de la investigación llevada a cabo en la Universidad de California en Berkeley, donde han desarrollado un vendaje calificado de inteligente capaz de detectar las úlceras por presión antes de que éstas causen daños en la superficie de la piel y ser, por tanto, visibles. Probado ya con éxito en animales, el vendaje consiste en una lámina fina y flexible con electrodos capaces de generar un flujo de corriente que informa de cualquier cambio celular que experimente la herida sobre la que esté colocado. De este modo puede detectarse la muerte de una célula, y por tanto, la aparición de una úlcera, antes de que los ojos lo aprecien.  

 

Este avance para la detección y prevención de las úlceras por presión se une a otro del que ya tuvimos noticia hace unos años, desarrollado por una compañía de tecnología inalámbrica para la salud, LLC, en colaboración con la Universidad de California en Los Ángeles. En este caso la investigación cristalizó en un dispositivo portátil capaz de proporcionar una estimación de la humedad sub-epidérmica, un indicador fiable del riesgo de formación de úlceras.

 

La población en riesgo de sufrir úlceras por presión depende frecuentemente de los cuidados de terceras personas, quienes tienen un papel activo en la prevención y en los cuidados de estas heridas. Su papel es fundamental a la hora de atender en el día a día al enfermo siguiendo las pautas marcadas por el especialista. En el caso de los pies, atendiendo a los consejos del podólogo, inspeccionando visualmente las zonas afectadas, aliviando la presión, y reduciendo la incidencia de las causas desencadenantes de las úlceras, lo que se logra prestando atención a las posturas del enfermo, a su higiene podológica y al calzado.

Si bien la inmovilidad es el principal factor desencadenante de estas heridas, no hay que olvidar otras causas y otras medidas preventivas. Tratándose de deportistas, y sabiendo que la principal causa de ulceración es la presión mantenida en un punto concreto del pie, la utilización de una plantilla personalizada puede eliminar los puntos de sobrecarga y contribuir a reducir el riesgo de que se forme la úlcera.

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